¿Quiénes somos?

El proyecto surge de la unión de  dos músicos que sufrieron un DCA y de un médico neurorrehabilitador, todos nosotros personas convencidas de los beneficios que tiene la música sobre el estado físico y psíquico en general en el ser humano, y en particular en las personas que tratan de superarse día a día a la vez que buscan felicidad y diversión.
Los dos músicos con DCA, con ayuda del médico rehabilitador, empleamos La Música, que había sido siempre una parte esencial de nuestra vida, como clave para mejorar los déficits que nos dejó como secuela el DCA. Pero al darnos cuenta de que el beneficio obtenido iba más allá de dichos déficit, que la música mejoraba nuestro estado de ánimo, la capacidad de empuje, y las ganas de vivir, decidimos compartir esta experiencia con otras personas en una situación similar, y con la sociedad en general. En paralelo, como médico rehabilitador sensibilizado con la patología neurológica, tenía la necesidad personal de abrir un espacio para los afectados de DCA una vez finalizada la etapa de “paciente” de rehabilitación, y acompañar a estas “personas” en la  siguiente fase, aquella en la que, como cualquiera, cada uno debe buscar actividades como la música que les proporcionen felicidad, les ayuden a seguir avanzando y faciliten la integración social fuera del contexto sanitario institucionalizado.
– Santy March: Violinista profesional. En 2010 sufre un accidente cerebrovascular que merma la motricidad y la sensibilidad del lado izquierdo de su cuerpo.
-Javier López: Pianista profesional. En 2011 sufre una encefalopatía  que ocasiona una pérdida  de la destreza en la mano derecha
-Carmen Mateos: Médico rehabilitador, especialista en Daño Cerebral Adquirido y aficionada a la música. Descubre junto a sus pacientes, Santy y Javier, cómo la Música puede ayudar a las personas con DCA a seguir avanzando tanto física como emocionalmente